DÉCIMO MES DE EMBARAZO (SEMANA 37-40)

😮 😮 😮¿10 meses? Pero si los embarazos duran 9…. Como ya te hemos contado, esto se debe a que los ginecólogos controlan los embarazos desde la fecha de la última regla. Por lo tanto, se añaden unas 2 semanas más a la duración de la gestación, pues la ovulación y la fecundación suelen ocurrir al menos 14 días después.

A pesar de que la duración media de un embarazo es de 40 semanas, más o menos 10 meses lunares, un parto a término puede producirse desde la semana 37 hasta la 42.

 

Cuidados básicos para la mamá

La mayoría de mamis primerizas empiezan a acudir a clases de preparación del parto hacia el séptimo mes y, si estás asistiendo desde entonces, a estas alturas deberías saber controlar la respiración y las técnicas para empujar cuando llegue el momento.

Si no es así y no has podido acudir a las clases, seguramente puedas ver vídeos en Internet o tendrás a una matrona en el momento del parto que te irá indicando cómo debes actuar.

Continúan los síntomas que ya tenías las semanas antes como el dolor de espalda, cansancio, piernas hinchadas, contracciones Braxton Hicks

Debes seguir controlando tu alimentación para evitar un aumento excesivo e innecesario tanto tuyo como del bebé. Piensa que cuanto más grande sea tu bebé, más difícil será el expulsivo en el parto 😱

El ácido fólico y las vitaminas que empezaste a tomar al comienzo del embarazo, así como el hierro siguen siendo importantes y serán hasta que acabes la lactancia.

¿Cuánto has engordado? Lo normal son entre 10 y 14 kilos, pero tu médico o matrona lo habrán ido controlando durante todo este tiempo. Lo que tienes que saber es que aproximadamente la mitad de ese peso que has ganado es por el bebé, la placenta y el líquido amniótico y por tanto cuando des a luz te quedarás con unos cuantos kilos menos.

 

Desarrollo del bebé

Tu bebé ya tiene unas medidas de un recién nacido, aunque aún pueda ganar más peso. La media está en unos 50 cm y 3 kilos y ahora estará más o menos en torno a esas cifras. Si es una niña, pesará algo menos, pero si no es así no tienes por qué preocuparte.

La posición del feto es la ya correcta para el parto, encajado en tu pelvis, boca abajo. No obstante, una ecografía certificará si es así porque de lo contrario te programarán una cesárea para evitar complicaciones.

El meconio, su primera caquita, que expulsará al nacer ya se acumula en el colon. Y su piel tiene un bonito color rosado y es completamente lisa a diferencia de lo arrugada que era hace unas semanas.

Tu bebé ya tiene pelo en la cabeza e incluso cejas, a no ser que sea muy rubito y no se aprecien. Además, sus uñas han crecido tanto que sobresalen de los deditos.

Todos sus órganos, incluidos los pulmones que son los últimos en madurar, están desarrollados y ya pueden funcionar fuera de tu útero, de forma independiente.

 

Pruebas médicas: los monitores

Este mes comenzarás a ir cada semana al hospital o centro de salud a los “monitores”. En esas visitas, tendrás que permanecer sentada o recostada con unas correas que te colocarán alrededor del vientre enchufadas a unos monitores que controlan el latido fetal y el estado físico del bebé en general.

Además de los monitores, te harán ecografías bien cada semana o al menos una en la primera visita y otra en la última semana cuando salgas de cuentas para asegurarse de que todo está correcto y saber si el cuello del útero ha empezado a ablandarse y ha comenzado la dilatación.

Algunas mamás no llegan nunca a monitores porque se les adelanta el parto y otras van hasta cuatro semanas sin que nazca el bebé si es tardío y llega a la semana 42. Sea como sea, no te preocupes e intenta relajarte porque tarde o temprano, tu bebé nacerá.

Síntomas de parto

Estarás nerviosa esperando con ansía el momento y quizá te equivoques con algún síntoma y acudas rápidamente al hospital ante una falsa alarma.

Para que eso no ocurra, aunque siempre es mejor ser precavida y seguir las indicaciones de tu ginecólogo, citamos algunas de las señales más comunes de que el parto está cerca:

Contracciones con mayor frecuencia

Además de las contracciones de Braxton Hicks, cuando el parto se aproxima las contracciones son más molestas y aparecen con más frecuencia en intervalos cortos de tiempo.

Procura contar cuánto duran y cada cuanto aparecen (tienes apps que te las pueden medir ) y vete al hospital cuando lleves al menos una hora con contracciones cada 5 minutos.

Has expulsado el tapón mucoso

El tapón mucoso se puede expulsar días antes del parto, pero cuando ocurre la bolsa no tardará en romperse y por tanto tu bebé nacerá pronto. La sustancia es como gelatinosa y puede llevar pequeños coágulos de sangre.

Rompes aguas o notas pérdidas

Estés en el cine, en casa, con amigos…hay tantas historias con roturas de bolsas que puede pasarte cualquier cosa, pero no tiene porqué suceder. Hay mujeres que se ponen de parto y en el hospital les tienen que romper la bolsa y otras que les ocurre de forma inesperada. Si te pasa, tienes 24 horas para acudir a Urgencias, porque es el tiempo máximo que puede estar tu bebé sin líquido. Si el agua es sucia, acude inmediatamente.

El cuello uterino empieza a dilatarse o ablandarse

Esto lo sabrás porque el ginecólogo te hará una ecografía vaginal cuando acudas al hospital a monitores o cuando hayas salido de cuentas y aún no tengas síntomas de parto.

 

Tipos de parto

Seguro que te has imaginado mil veces cómo será tu parto, pero a no ser que te hayan programado desde el principio una cesárea eso no lo sabrás hasta que llegue el momento.

Por eso, es bueno que sepas qué tipo de parto existen, aunque sin obsesionarte demasiado porque será como tenga que ser y no tienes de qué preocuparte. ¡Para eso están los médicos!

Los principales tipos de parto que puedes tener son:

1.Parto vaginal

El parto vaginal es el más frecuente, aunque hay muchas ciudades donde se practican bastantes cesáreas, lo ideal es que des a luz como toda la vida se ha hecho.

Para un parto vaginal la postura que tienes que tener es con los pies en alto y tumbada hacia arriba (se conoce como litotomía) pero algunas matronas consideran que en un parto natural es mejor que la mujer esté en posición vertical.

Una vez que hayas dilatado lo suficiente (10 cm), tendrás que empezar a empujar como te indiquen los especialistas del centro y si consigues hacerlo bien y además has preparado tu periné es posible que no necesites ni siquiera una episiotomía (corte lateral para evitar desgarros). Aunque, las mamás primerizas, al menos en España, suelen parir con episiotomía.

No te preocupes por el dolor, porque con las molestias de las contracciones y empuje no vas a notar el corte para nada.

Además, si te ponen la anestesia epidural, los dolores serán mucho menores y podrás disfrutar más del parto (ver más abajo sobre *epidural

Con fórceps

Si a pesar de empujar tu bebé no consigue salir, el médico o matrona usará unas pinzas, llamadas fórceps, y ayudará al bebé a salir. Aunque no es lo más habitual, muchos partos requieren este instrumental para evitar otras complicaciones. Si es tu caso, no te alteres porque lo importante es que salga todo bien

Con ventosa

Algunas veces hay que ayudar al feto con una ventosa para que salga sin necesidad de recurrir a la cesárea, que será la última opción que tomen.

Aunque, como hemos dicho, en algunos hospitales, se practican más cesáreas porque no quieren arriesgarse a sufrir consecuencias que podrían derivar problemas más graves.

2.Cesárea

Una cesárea es una cirugía y por tanto se realiza en un quirófano. Consiste en hacer una abertura a la altura del abdomen para extraer al niño cuando no es posible un parto vaginal, está colocado al revés o hay otro tipo de contraindicaciones como pelvis estrecha, embarazo de riesgo o parto múltiple.

Si tienen que hacerte una cesárea, sea programada o de urgencia (porque tras intentar un parto natural no es posible) te pondrán una anestesia epidural (veremos más adelante las ventajas e inconvenientes de esta anestesia) o una anestesia general.

Tipos de cesárea

  1. La cesárea horizontal o transversal: es la más común hoy día y en la que menos fibras se dañan. La cicatriz que deja se ve menos porque se realiza en la zona baja del vientre, por debajo de donde te colocas la ropa interior o el bikini.
  2. La cesárea en forma de T: lleva dos cortes, uno horizontal y otro vertical. La cicatriz es más vistosa y difícil de recuperación pero no es lo habitual. Se recurre a ella en casos de bebés muy grandes o complicaciones como partos prematuros.
  3. La cesárea vertical: este corte es el que seguro habrás visto a tu madre o abuela si tuvieron cesárea pero ya apenas se usa porque fragmenta más fibras y además es muy antiestético. En excepcionales ocasiones como los casos de placenta previa a veces se hace así.

 

¿Cuándo es necesaria una cesárea?

Las cesáreas deberían hacerlas solo en caso de necesidad, pero en algunas clínicas privadas y hospitales de la Seguridad Social es una práctica muy extendida con la que no todos están de acuerdo. Algunas mujeres se han sometido a ella de forma voluntaria por miedo a un parto o porque su ginecólogo se la ha programado por comodidad.

Sin embargo, la cesárea a veces supone más ventajas que riesgos y la indicación médica está más que justificada en los siguientes casos:

  • El bebé no está colocado y está de nalgas, transversal o con los pies por delante.
  • La mamá tenga otras cesáreas previas
  • El niño sea demasiado grande.
  • La mujer tenga placenta previa
  • El parto se detiene y no progresa
  • Prolapso en el cordón umbilical o cuando el niño viene con el cordón enrollado al cuello.
  • La madre tiene alguna infección susceptible de transmitirla al niño a través del canal del parto (transmisión vertical), como el VIH o el virus del herpes.
  • El niño tiene bradicardia (disminución del ritmo cardíaco) o cualquier otro estrés que indique sufrimiento fetal.
  • La madre sufre diabetes, hipertensión o cualquier otra enfermedad que requiera rapidez en el proceso.

En cualquier caso, se trata de una operación bastante segura, aunque una intervención quirúrgica que como todas tiene sus riesgos.

3.Parto inducido

El parto natural a veces no es posible y es necesario provocarlo, inducirlo para evitar complicaciones. Es frecuente por ejemplo en caso de que el bebé sufra alguna patología cardíaca, pulmonar o venga con alguna malformación que requiera asistencia médica controlada.

¿En qué casos se recomienda?

Según indica Gema Magdaleno del Rey, matrona del Hospital La Paz de Madrid, en un artículo de la Revista Ser Padres, el parto inducido se recomienda en los siguientes casos:

ROTURA PREMATURA DE MEMBRANAS

Si la bolsa de aguas se rompe y no aparecen las contracciones ni comienza el trabajo de parto, hay que inducirlo antes de 24 horas.

Cuando esto ocurre, la mamá estará monitorizada entre 12 y 24 horas, para vigilar el estado del feto y protegerle de posibles infecciones con antibióticos. Si no se inicia el parto por sí solo, habrá que inducirlo.

EMBARAZO LARGO

Más allá de la semana 42 no se puede dejar un embarazo. Por eso, sobre la semana 41 más 3 días si no te has puesto de parto, te lo inducirán.

ENFERMEDADES DE LA MADRE

Hipertensión, diabetes, patologías renales, pulmonares, hepáticas…o enfermedades como algún tipo de cáncer o infecciones del útero podrían afectar a la salud de la madre y del feto si el parto se alarga.

En estos casos, la inducción está más que justificada.

MECONIO EN EL LÍQUIDO AMNIÓTICO

Si el tocólogo ve que el líquido está manchado de meconio (el feto ha defecado dentro del útero), indicará un problema en el bebé y por tanto no podrás continuar con el embarazo y habrá que provocarlo.

CRECIMIENTO INTRAUTERINO RETARDADO (CIR)

Cuando el feto no crece al ritmo que debe es porque alguna alteración está impidiendo que se nutra correctamente y por tanto, para evitar problemas más graves, es preciso inducir el parto aunque no haya llegado la fecha.

¿En qué casos está contraindicado?

A veces la inducción está contraindicada y no debe realizarse, optando en ellos por la cesárea. Estos casos más comunes son:

  • Embarazos con placenta previa.
  • Cuando la mamá tiene cicatrices en el útero o cesáreas previas
  • Si sufre algunos tipos de cáncer de cérvix o infecciones como el herpes genital.
  • Si el feto está mal colocado, es muy grande, haya desproporción entre su cabeza y la pelvis materna o corra peligro inminente.

 

¿Cuánto dura un parto?

No hay una duración exacta porque cada parto es diferente e incluso si tienes varios no serán iguales. Hay mujeres que dilatan muy rápido y otras que tardan más y requieren la inducción del parto con oxitocina.

La media en mujeres primerizas está entre 6 y 15 horas desde que comienzan las contracciones hasta el momento del alumbramiento. Las primeras horas son contracciones menos frecuentes y molestas y el cuello del útero se va acortando y dilatando hasta los 4 cm más o menos. A partir de ahí, empiezan las molestias más fuertes y frecuentes hasta que llegues a los 10 cm de dilatación, momento de que empieces a empujar para la expulsión.

El tiempo del expulsivo también varía mucho de unas mamás a otras y en caso de que no sea un primer embarazo, será más rápido que si es tu primer hijo.

Parto con o sin epidural

La anestesia epidural se coloca en la parte inferior de la espalda, conocido como espacio epidural, que es el que bloquea las terminaciones nerviosas a nivel de la médula ósea.

Es una anestesia bastante segura, pero es importante que no te muevas en el momento de la inyección. La epidural tiene entre sus principales ventajas la eliminación del dolor del parto y el disfrute del alumbramiento.

Sin embargo, uno de los mayores inconvenientes es que alarga el tiempo del parto, ya que al no sentir las contracciones es más difícil empujar y, por tanto, como consecuencia de ello también aumentan los casos de episiotomía o uso de fórceps.

Preparando la maleta

El parto puede llegar en cualquier momento a partir de este mes que comienza en la semana 37 y por eso es hora de ir preparando la maletita que vas a llevar al hospital.

Algunas mamis comienzan a hacerlo semanas antes, pero no es necesario. Además, si vives en una ciudad pequeña o el hospital está próximo a tu domicilio no pasa nada si el parto se desencadena de repente y no tienes nada preparado. El papá o alguien de confianza podrá ir a casa y coger lo que necesites.

Sin embargo, a la mayoría os hace ilusión preparar las cositas del bebé para cuando llegue el momento.

 

 

¿Qué meto en la maleta?

Según del centro donde vayas a dar a luz, necesitarás unas cosas u otras pues hay lugares donde te proporcionan los pañales y otros no, por poner un ejemplo.

PARA EL BEBÉ

  • Los pañales y toallitas, los necesitarás desde el primer momento, pero entérate si tu hospital o clínica te los proporciona el tiempo que estés allí o por el contrario tendrás que llevarlos tú.
  • Biberón si tienes pensado no amamantarlo. Aunque lo más recomendado es dar el pecho, hay mamis que deciden no hacerlo y optan por el biberón. Es algo que también te darán en muchos hospitales, pero tendrás que asegurarte antes.
  • Los bebés como has leído en este ebook suelen nacer con las uñas bastante largas y se arañan con facilidad. Su piel es muy delicada y para evitarlo es mejor cortárselas. Aunque algunos sanitarios no recomiendan hacerlo hasta pasados varios días, otros, sin embargo, lo hacen a las pocas horas.
  • Si no te atreves a cortarle las uñas o te lo han desaconsejado, colócale unas manoplas para evitar que se arañe. Si es verano, unas de algodón ligero serán perfectas.
  • El pelo de los recién nacidos es como una pelusa nada bonita y además está como pegada en algunos bebés. Si vas a verle mejor con un gorrito, no te olvides de meterlo en la maleta.
  • Esponja y jabón. En el hospital le bañarás por primera vez y una esponja suave con un jabón infantil vas a necesitar. Aunque si te olvidas, no te preocupes porque suelen darlo en los centros.
  • Ropa interior. Un par de bodies o pijamas para cambiar al bebé, en caso de que el centro no te lo proporcione, serán imprescindibles. Si los vas a tener del propio hospital, guarda alguno para cuando salgas.
  • Primera puesta. Cuando os den el alta tendrás que vestir a tu bebé y te encantará ponerle esa ropita que has guardado en tu maleta con tanto cariño. ¡Qué guap@ va a estar!
  • Algunos bebés lo cogen desde que nacen, pero otros no lo quieren. Por si acaso, y por si no te dan una canastilla en la clínica con cosas básicas, inclúyelo en la maleta.
  • Cochecito/Silla del coche. El cochecito que ya tendrás será fundamental para llevarle a casa si vais andando. Si, por el contrario, tenéis que coger el coche, recuerda al papá o familiar que vaya a llevaros que instale la sillita en el auto.
  • Fular o mochila. Si has optado por el porteo del bebé y sus beneficios, no olvides llevar la mochila o fular que has comprado o te han regalado.

PARA LA MAMÁ

Debes pensar también en ti, aunque ahora lo más importante sea el bebé, e incluir lo que puedas necesitar como:

  • Sujetador de lactancia. Estarás más cómoda cuando comiences a darle el pecho. Mete un par de ello porque puedes mancharlos con la leche.
  • Discos protectores. Los discos de lactancia son magníficos para evitar manchar el sujetador cuando tenemos mucha leche. No olvides llevarlos en tu bolsa.
  • Ropa interior/ Faja. Unas braguitas cómodas para cambiarte y una faja para cuando salgas serán más que necesarias.
  • Ropa de cambio. Además de vestir a tu bebé, querrás vestirte lo más guapa posible al salir del hospital. Ten en cuenta que habrás perdido peso, pero no recuperarás tu talla habitual hasta pasados unos meses o semanas. Una falda o pantalón premamá o un vestido suelto serán perfecto para estar guapa y cómoda al mismo tiempo.
  • Si eres de las que no se ven sin una máscara de pestañas o un labial, mételo en la maleta. Además de que tendrás muchas visitas, te gustará verte atractiva. Aunque es mejor que lo dejes para cuando abandones el centro porque podrías manchar al bebé y las sábanas y no es conveniente.
  • Peine y pasta de dientes. Aunque no te maquilles si te gustará estar peinada para recibir a las visitas y también lavarte los dientes después de las comidas.

 

Baja de paternidad

El papá también tendrá derecho a un descanso cuando nazca vuestro bebé. Esos días te vendrán muy bien porque estarás agotada y necesitarás su ayuda así es que no os olvidéis de solicitarla y de disfrutar juntos de vuestro pequeño.

Hasta hace no mucho tiempo, la baja establecida por ley para los padres era de 15 días, pero ahora, tendréis la suerte de acogeros a la nueva legislación que establece un período de descanso de 28 días para los papás desde el momento del nacimiento.

La prestación será del 100% de la base reguladora por contingencias comunes.

 

MITO DEL MES: Adelantar el parto

La impaciencia reina en muchas mamás en las últimas semanas, que desean ver a su recién nacido con más ganas y la espera se les empieza a hacer larga.

Durante años se han extendido mitos y creencias que no están comprobadas científicamente pero que podrían ayudar a acelerar el comienzo del proceso de parto y que muchas mamás prueban generación tras generación.

Algunas de las maneras para adelantar el parto más extendidas y que podrían ayudar son:

  • Practicar ejercicio moderado
  • Tener relaciones sexuales
  • Estimular los pezones para la secreción de oxitocina (hormona que ayuda en el trabajo de parto)
  • Comida picante
  • Tomar hierbas e infusiones

Si tienes alguna duda, consulta a tu médico sobre las ventajas e inconvenientes de llevar a cabo cualquiera de estas prácticas.

Esperamos que esta guía haya sido útil durante esta etapa. Aunque no pretendía sustituir los consejos de tu médico, sí que hemos tratado de acompañarte durante este bonito viaje.

Un embarazo es un estado natural y muy emocionante que debes vivir siempre con alegría, sea o no tu primer hijo. A partir de ahora, ese bebé cambiará tu vida y la emoción de ver su carita por primera vez será única e inolvidable.

No nos cabe duda de que serás la mejor mamá del mundo y de que disfrutarás al máximo de la maternidad y de todos los bonitos momentos que os esperan juntos.

 

ENHORABUENA, MAMÁ