QUINTO MES DEL EMBARAZO (SEMANA 17-20)

Estás en la mitad de tu embarazo. Probablemente ya no puedas disimular tu estado, aunque también puede ser que tu barriga aún no te delate si usas ropa suelta y no has engordado mucho.

Esta etapa es de las más bonitas del embarazo y lo mejor es que la disfrutes antes de que tu estado de gestación sea más avanzado. La progesterona está actuando y tu vida será más placentera, tendrás más fuerza y energía.

Las molestias típicas del primer trimestre ya habrán desaparecido y el malestar de la última etapa todavía no lo tienes, así es que, ahora es un buen momento para disfrutar y pensar en positivo lo que queda por venir.

Cambios en tu cuerpo

¿Estás preparada para sentir los movimientos de tu bebé? Es posible que antes o después, llegue el día en el que los percibas y sientas la emoción que suelen sentir la mayoría de mamis.

Otro de los cambios que puedes sentir este mes es la secreción del calostro en tus pechos, una especie de líquido amarillento que supone la preparación de tus senos para amamantar. Aunque es normal, no tiene por qué pasarte a ti, pero si te ocurre, no te asustes. Lo que quizás ya notes es la coloración más oscura de las areolas mamarias.

Tu ombligo se saldrá hacia afuera o se hará más grande, ya que el útero está creciendo y ya se sitúa por encima de la altura del ombligo. Tu silueta está cambiando, pero es por una buena causa, todo volverá a su sitio después de dar a luz.

Este mes también es normal que aumenten tus niveles de colesterol y de triglicéridos para satisfacer la demanda nutricional del feto. Ahora aumenta la concentración de grasas (lípidos) en tu sangre necesarias para el buen desarrollo de tu bebé.

Al finalizar este mes, lo normal es aumentar medio kilo a la semana más o menos. La parte superior de tu útero está a la altura del ombligo y quizá hasta ahora has ganado entre 2,5 y 5 kilos.

Tus piernas y tobillos pueden estar más hinchados y el aumento de peso quizá ya te haga sentir más pesada. Si llevas anillos, tendrás que quitártelos más adelante porque si no, no te saldrán y estarás incómoda.

La sensación de fatiga a partir de ahora, debido al aumento de la presión intraabdominal y al cambio en la forma de respirar, es normal, no te asustes.

A partir de ahora es más fácil que contraigas alguna infección urinaria si aún no la habías tenido. El motivo es que la progesterona hace que los responsables de llevar la orina del riñón a la vejiga (uréteres) se dilaten y vayan más lentos. La orina por tanto se acumula y se convierte en caldo de cultivo para bacterias.

Desarrollo del bebé

El corazón de tu bebé late con mucha fuerza y sus cavidades cardíacas están delimitadas ya.

Tu bebé, que puede medir ya unos 25 centímetros al final de este mes, ya tiene desarrollados los sentidos del gusto, la vista y el oído así es que puede percibir los sonidos y luces que le llegan desde el exterior.

Este mes se han acabado de formar sus dientecitos de leche dentro de los alvéolos dentarios. ¡Podrás apreciarlo incluso en una ecografía!

Su carita aún no es demasiado redonda y sus ojos todavía son grandes en comparación con el rostro, pero la piel ya no es tan transparente.

Sus órganos internos ya están bastante desarrollados y el feto se mueve como pez en el agua porque aún no es demasiado grande como para no poder cambiar con facilidad de posición. Por eso, en las distintas ecografías que te hagan verás que cada vez está colocado de una manera distinta.

 

Visitas médicas y pruebas

Llega uno de los momentos más esperados por muchas mamis: la ecografía en la que sabrás por fin el sexo del bebé. Sin embargo, se trata de una ecografía muy importante en la que lo de menos es saber si es un niño o una niña y es por eso que muchos ginecólogos no lo dicen hasta el final de la prueba.

Puede que ya supieras el sexo y esta ecografía lo confirme, pero también es posible que la posición del bebé no deje ver con claridad sus genitales y tengas que volver en otra ocasión. A veces, los médicos te aconsejan comer algo dulce para que el bebé se mueva y poder ver así si se trata de un niño o una niña, pero no siempre funciona.

La ecografía morfológica del segundo trimestre ofrece una información muy relevante más allá del sexo. Con ella se pueden detectar posibles anomalías, analizar la actividad fetal en función de sus movimientos, examinar la anatomía, controlar la cantidad de líquido amniótico y confirmar con más exactitud la fecha del parto. Esto último tampoco es 100% así, ya que es muy complicado saber el día exacto en el que darás a luz a no ser que te programen una cesárea.

Si te apetece ver con más claridad su carita, es un buen momento para hacer una ecografía en 4D en alguna clínica privada o solicitársela a tu ginecólogo en su consulta, pero ten en cuenta que tendrá un coste adicional.

 

Tratamientos de belleza: arriesgados y seguros

El embarazo es una etapa en la que la mujer puede sentirse más atractiva o todo lo contrario y por eso es importante que se cuide para aumentar su autoestima y recibir con alegría a su bebé.

Sea cual sea tu caso te gustará saber qué tratamientos de belleza puedes hacerte sin problema y cuáles será mejor que dejes para más adelante.

  • Manicura o pedicura

Unas manos o pies perfectos apetecen sobre todo en verano y si estás embarazada te costará pintarte al menos las uñas de los pies.

Puedes acudir sin problema a un centro de belleza a hacerte una manicura y una pedicura porque no hay riesgo para ti ni para tu bebé. Lo que sí debes procurar es que la persona que te lo haga use guantes, los utensilios que utilice estén esterilizados o que se desechen tras cada uso.

  • Blanqueamiento dental

Aunque no existan pruebas ni estudios de que un blanqueamiento de dientes afecte al feto, sí que existe la recomendación de evitarlo hasta acabar incluso con el periodo de lactancia. El peróxido que se utiliza podría dañar los tejidos y las células y presentar un peligro para el bebé, con lo cual, mejor que lo dejes para otro momento.

Lo que sí puedes y debes hacerte es una limpieza dental durante el embarazo porque los dientes sufren mucho y podrían salirte caries.

  • Tatuajes

Los tatuajes no están recomendados durante el embarazo por varias razones:

  • Riesgo de contagio de Hepatitis B o Sida a través de agujas infectadas
  • Efectos en el desarrollo del bebé debido a ciertos productos químicos
  • Algunos médicos no te pondrán la anestesia epidural si es reciente y lo tienes en la espalda.

 

  • Rayos UVA y autobronceadores

Si no soportas demasiado el sol quizá te tiente la idea de verte más favorecida con un colorcito de piel más elevado que tu tono habitual. En cuando al uso de lociones autobronceadoras no hay ningún problema, ya que son como cualquier cosmético y siempre y cuando sea adecuado a tu tipo de piel no supone riesgo alguno.

Sin embargo, los rayos UVA en cabinas o aparatos domésticos debes evitarlos porque podrían provocarte quemaduras, manchas o incluso elevar el riesgo de padecer un melanoma o cáncer de piel, no solo durante el embarazo sino en cualquier momento.

  • Una permanente

No es que haya problema en que te hagas una permanente durante el embarazo, pero sí puede ocurrir que tu cabello no responda igual que cuando no estabas embarazada. Es habitual que la textura y forma del pelo cambie estos meses y tratamientos de este tipo no funcionen igual o como tú esperas.

  • Tratamientos faciales y corporales

Hay muchos tratamientos para tu rostro y cuerpo que no suponen peligro, pero siempre debes consultar antes con tu médico, valorar las ventajas y los posibles inconvenientes y acudir a un centro de confianza.

Aunque en algunos casos no se conozca con exactitud qué riesgos conllevan sí hay otros tratamientos como la electroestimulación que no se pueden hacer durante el embarazo.

 

¿Daniel o Lucía? Pensando en el nombre

Ahora que ya sabes el sexo de tu bebé querrás pensar en el nombre. Muchas mamás lo tienen claro incluso antes de estar embarazadas y si es así, ¡enhorabuena!

Sin embargo, para otros padres la decisión del nombre les resulta más complicada y dan numerosas vueltas hasta que se ponen de acuerdo o incluso no lo hacen hasta que nace el bebé.

El nombre es nuestra seña de identidad y tenemos que estar orgullosos de él a pesar de ser algo que no elegimos nosotros, sino que alguien, normalmente nuestros padres, lo hacen por nosotros.

A la hora de elegir el nombre del bebé, sea niño o niña podéis tener en cuenta lo siguiente:

  • Que os guste cómo suena solo
  • Que suene bien al unirlo al apellido. Si el primer apellido es “Amarilla” quizá llamar a la niña Flor, Luz o Luna no sea lo mejor porque será toda su vida motivo de burla, o lo contrario. Quién sabe.
  • Fácil de pronunciar. En algunas comunidades o países, aspiran la H o la S y por tanto si os gusta “Jorge” o “Jesús”, tendréis que pensar que ni vosotros, ni la familia ni los amigos del cole van pronunciar la J ni la S y le llamará “Hesú” o Los nombres en otro idioma también tienen ese inconveniente.
  • Nombre de tradición familiar. El nombre del papá o del abuelo para los niños y de la mamá o la madrina para las niñas siempre es una opción. Eso sí, os tiene que gustar porque si no, os arrepentiréis.
  • Que sea el nombre del Santo del día que nazca. Eso es un poco arriesgado porque como no sabes exactamente el día a no ser que te programen cesárea, puede que el nombre del santo te horrorice.
  • No escuchar opiniones ajenas. Habla del nombre con el resto de la familia o amigos una vez que lo tengáis claro porque si no, será más difícil. Cada persona tiene su opinión y os dificultarán más la labor.

Aún hay tiempo y es probable que cambies de opinión varias veces hasta dar con uno que realmente te guste.

Si quieres inspirarte, echa un vistazo a los 25 nombres de bebés más curiosos porque puede que alguno encaje con lo que estás buscando.

 

Baja por riesgo durante el embarazo

Algunos trabajos pueden ser arriesgados durante el embarazo tanto para la futura mamá como para el feto y por eso, existe la posibilidad de solicitar a tu empresa una baja antes de que nazca tu bebé.

Si estás en esta situación, debes saber que están obligados a cambiar tu puesto de trabajo durante tu embarazo por otro que no suponga peligro y que, en caso de que eso no sea posible, tienen que darte la baja.

En España, para solicitarla, lo primero que tienes que hacer es comunicar la suspensión del contrato a la Mutua Colaboradora de la Seguridad Social o Entidad Gestora. Tienes que entregar esta documentación:

  • Informe del médico del Servicio Público de la Salud
  • Declaración por parte de la empresa de tu categoría y puesto de trabajo valorando la situación de riesgo del mismo.
  • Solicitud oficial para solicitar la prestación por Riesgo durante el embarazo.
  • Declaración de la empresa sobre la inexistencia de puestos de trabajo compatibles para ti.
  • Certificado de empresa de cotizaciones para la solicitud de prestaciones por Riesgo durante el embarazo o Lactancia natural.
  • Documentación necesaria para acreditar la identidad y las circunstancias determinantes del derecho.

Tras presentar la solicitud, tendrás que esperar a que la aprueben un máximo de 30 días.

¿Qué prestación te corresponde si te aceptan la baja?

La prestación por Riesgo durante el Embarazo que vas a cobrar es:

  • El 100% de la base reguladora, descontando la parte correspondiente a las cotizaciones a la Seguridad Social y la retención del I.R.P.F., desde el día que se inicia la suspensión de tu contrato por riesgo de embarazo.
  • Si tienes un contrato de formación, la base reguladora será del 75% de la base mínimade cotización vigente en ese momento.
  • Si te dedicas al mundo del arte o los toros, la base reguladora será la que resulte de dividir por 365 la suma de las bases de cotización de los doce meses anteriores al hecho causante o el promedio diario del periodo de cotización que se acredite si éste es inferior a un año. En ningún caso el promedio diario que resulte podrá ser inferior, en cómputo mensual, a la base mínima de cotización que, en cada momento, corresponda a la categoría profesional del artista.

Este derecho debes tenerlo muy en cuenta para no poner en riesgo tu embarazo. Más adelante, sabrás lo que te corresponde durante la baja común por embarazo, pero ahora, si no estás en situación de riesgo, es posible continuar trabajando durante al menos varios meses más.

 

Preguntas frecuentes del quinto mes de embarazo

Como el resto de meses, las dudas de muchas mamás no dejan de surgir y por eso vamos a responderte a las preguntas más típicas que puedes tener. De todas formas, no olvides que, ante cualquier duda, lo mejor es que tu médico te responda.

  • Estoy de 5 meses y aún no noto sus movimientos, ¿ocurre algo?

A estas alturas el feto no para de moverse, pero cada embarazo y mujer son diferentes. Puede que se mueva cuando estés dormida y no te enteres o que no aprecies bien esos movimientos porque al principio son como gases. No obstante, debes consultar esos síntomas con tu médico y será él quién te indique si está todo bien.

  • ¿Se puede abortar con 5 meses de embarazo?

Eso dependerá de la ley del país en el que te encuentres. Por ejemplo, en España se puede interrumpir un embarazo hasta la semana 22 de gestación siempre y cuando te encuentres en uno de estos supuestos:

  • Riesgo para la salud o vida de la madre
  • Detección de anomalías en el feto incompatibles con la vida

Si no corres ninguno de estos dos riesgos, el aborto voluntario está permitido hasta la semana 14 de gestación.

  • ¿Qué riesgos existen en el segundo trimestre?

Entre las complicaciones más comunes que pueden surgir en el segundo trimestre del embarazo están la diabetes gestacional, anemia, infecciones de orina, hipertensión arterial, amenaza de aborto prematuro o parto espontáneo.

  • Noto ya contracciones, ¿es posible?

Tu cuerpo se está preparando para el parto y a partir de esta etapa pueden aparecer las contracciones conocidas como Braxton Hicks, que son diferentes a las que tendrás cuando estés de parto. Son contracciones poco o nada dolorosas que se producen de manera más espaciada en el tiempo y desaparecen. A medida que avance tu embarazo serán más frecuentes.

 

Mito del mes: Luna llena y parto

Seguramente habrás oído eso de que tu bebé nacerá en luna llena ¡Qué bonita afirmación si fuera real!

Que tu bebé nazca en luna llena es pura casualidad según la ciencia. Sin embargo, las matronas y la creencia popular no hablan de mito sobre el embarazo sino de una realidad fundada. La experiencia de estas profesionales les lleva a creer en este “mito” y a seguir transmitiéndolo de generación en generación.