SEXTO MES DE EMBARAZO (SEMANA 21-24)

Ya estás más cerca de tener entre tus brazos a ese ser que querrás más que a nadie en el mundo y que cambiará tu vida para siempre.

Has superado la mitad del proceso y a partir de ahora los cambios no cesarán, tu barriga no dejará de crecer y tu bebé tampoco.

¡Qué emoción cuando piensas en su carita, en cómo será y en la ropita que le vas a poner!

 

Cambios en tu cuerpo: síntomas

Tu cuerpo se prepara a gran velocidad para la llegada del bebé y los síntomas que ya habías empezado a notar antes, ahora se agudizan e incluso aparecen otros que aún no tenías.

¿Cuáles son esos cambios en tu cuerpo?

  • Ganas de orinar con más frecuencia: si te vas de viaje seguro que tienes que hacer más de un descanso para ir al WC. La presión que tu bebé ejerce en la vejiga es mayor porque ya ahora tiene menos espacio y por eso, tú tienes más ganas de hacer pis.
  • Dolor de espalda: tranquila porque es cuestión de tiempo que desaparezcan estas molestias. Tu cuerpo está soportando más peso de lo habitual y eso hace que la espalda se resienta. ¡Descansa y adopta una posición cómoda en la cama o en el sofá!
  • Estrías: el estiramiento de la piel, especialmente de la barriga, provoca picores y también la aparición de estrías. Por eso, es recomendable hidratar bien el cuerpo, sobre todo los pechos, barriga y glúteos, usando cremas o lociones que además te aliviarán ese picor. 
  • Manchas en la piel: el aumento de estrógenos puede provocar la aparición de manchas, ya que se activan los melanocitos (responsables de la melanina que da color a nuestra piel). El rostro es donde suelen aparecer esas manchas conocidas popularmente como “cloasma” o “máscara del embarazo”.
  • Calostro: si no lo habías notado antes, el líquido que producen las glándulas mamarias puede aparecer desde unos meses antes y desaparece unos días después del parto. Es el primer alimento que tomará tu bebé si decides amamantarle.

Aunque estos cambios sean comunes no tienes por qué sufrirlos y sí tener otros que no hemos citado. Sea como sea, cualquier cosa que te pase consulta con tu médico para quedarte tranquila.

Desarrollo del bebé

El corazón de tu bebé late con mucha fuerza y sus cavidades cardíacas están delimitadas ya.

Aunque ya puede medir unos 35 centímetros y pesar en torno a los 700 gramos, aún tiene espacio para moverse en el útero y tiene una gran actividad.

Su cuerpo ya se parece más a la forma que tendrá al nacer, más proporcionado. Sus rasgos faciales están más definidos y ya se están formando las pestañas y las cejas. Además, ya abre sus ojitos y puede reaccionar a ciertos estímulos visuales, por ejemplo, si acercas una luz a tu barriguita lo puede notar.

Además de la vista, siguen desarrollándose el gusto y el oído. Con el primero pueden distinguir sabores que tragan a través del líquido amniótico. A través del oído ya perciben las voces de personas ajenas a su mamá, a la que ya reconocían antes.

Su fina piel ya no es tan transparente pero ya está empezando a arrugarse y todavía tendrá que acumular algunas capas de grasa.

De los órganos vitales, los pulmones son los últimos en formarse y por eso aún no están del todo maduros. En este momento, continúan llenos de líquido amniótico y los alveolos aún no se han desarrollado por completo.

Pruebas médicas

Si estás acudiendo a la Seguridad Social, este mes no te corresponderá ninguna ecografía, porque ya te habrán hecho la del 2º trimestre donde te dijeron el sexo, ¿te acuerdas? La sanidad pública controla muy bien los embarazos y te hacen las pruebas y ecografías necesarias, así es que, no has de preocuparte porque no toque y tener paciencia hasta la siguiente.

Lo que sí se hace en el sexto mes es el Test de O´Sullivan, conocido popularmente como la “prueba del azúcar”. Esta prueba sirve para detectar una posible diabetes gestacional que puede aparecer por los grandes cambios hormonales que provoca la gestación, siendo uno de ellos la ineficacia de las células para captar la glucosa.

Un nivel elevado de glucosa en sangre produce esa diabetes que, una vez diagnosticada, debe ser controlada hasta el momento del parto.

¿EN QUÉ CONSISTE LA PRUEBA DEL AZÚCAR?

Lo primero que te darán es un análisis de sangre para conocer tu nivel de glucosa. Después, tendrás que tomarte una solución azucarada y dejar pasar una hora para repetir el análisis de sangre y volver a medir el nivel de glucosa.

Si es positivo, querrá decir que tienes ciertos problemas para asimilar la glucosa en sangre y tendrás que someterte a una segunda prueba, conocida como “curva de la glucosa” o “test de tolerancia a la glucosa” y ahí detectaran si realmente tienes diabetes o no.

 

Alimentos típicos de fiestas que debes evitar

Puede que tu embarazo coincida con la Navidad o fechas señaladas en las que algunos alimentos forman parte de la mayoría de menús y mesas de los hogares.

Piensa que esto es algo pasajero y por el bien de tu bebé y evita la tentación de esas comidas que podrían sentarte mal o suponer algún riesgo para el pequeño que está en camino.

Quesos y Embutidos

Un buen jamón ibérico de bellota, lomo, quesos cremosos sin pasteurizar, chorizo, salchichón, carpaccio… son alimentos que suelen estar muy presentes en la mayoría de mesas en Navidad, tanto si comes en casa como en un restaurante.

Sin embargo, muchos médicos prohíben totalmente su consumo en el embarazo por el riesgo de contagio de toxoplasmosis, una infección parasitaria, de la que ya te hemos hablado, que puede tener consecuencias graves en la madre y en el futuro bebé.

El queso elaborado a base de leche cruda como las Tortas, camembert, queso azul o roquefort, puede producir listeriosis, como ya te hemos comentado al hablar de los consejos a la hora de la comida. Se trata de una enfermedad infecciosa provocada por una bacteria que suele estar presente en los lácteos sin pasteurizar y en comidas que no hayan sido sometidas a altas temperaturas.

Ante la duda, siempre es mejor prevenir, pero lo más importante es seguir las recomendaciones del equipo médico que esté tratándote durante el embarazo porque son ellos los que mejor te conocen y pueden ayudarte en este sentido.

Frutas y ensaladas

Las ensaladas también son muy recurrentes en estas fechas, bien para acompañar otros alimentos o como plato en menús más ligeros. Sin embargo, a pesar de que no hay peligro alguno de consumir frutas y verduras en el embarazo sí lo es el hecho de no lavarlas bien por el riesgo de contagio de salmonella, e-coli y toxoplasma.

Como recomiendan desde el servicio de Obstetricia y Ginecología de la Fundación Jiménez Díaz-Capio de Madrid, hay que lavar las verduras sumergiéndolas durante 10 minutos en agua con lejía para alimentos y aclarándolas al chorro.

Alcohol y café

No está de más recordarte que consumir bebidas alcohólicas durante el embarazo puede provocar ciertos riesgos para la salud del bebé así es que, al no saber exactamente qué cantidad es segura en función del metabolismo de cada mujer, lo mejor es evitarlo por completo.

Tu médico te indicará mejor que nadie lo que está permitido estas fiestas navideñas por ejemplo para hacer un brindis en familia. Lo mejor si estás embarazada es hacerlo con bebidas sin alcohol o mojando los labios en el champán después de las uvas, ¡como mucho!

En cuanto al café, algunos médicos como el doctor Javier Plaza Arranz recomienda dos tazas de café diarias máximas y en caso de ser muy aficionada al café, empezar a disfrutar con los descafeinados.

Mariscos y pescados

Almejas, mejillones, ostras, langostinos, pez espada…son productos muy típicos de la Navidad y tienen muchos adeptos que no pueden pasar sin ellos ni una sola Nochebuena o Fin de Año.

Pero, ¿qué debes hacer si estás embarazada? Lo mejor es evitarlos para no correr ningún riesgo de contagio de bacterias que ya hemos citado, como la salmonella, toxoplasmosis o anisakis.

A pesar de aportar proteínas y nutrientes beneficiosos para las mamás, el pescado crudo o poco hecho no hay que consumirlo durante la gestación, aunque sí se pueden comer otros pescados después de seguir ciertas recomendaciones.

Patés caseros

Una tosta de paté con mermelada de arándanos apetece a cualquier y abre boca ante cualquier menú navideño, pero si estás embarazada en Navidad y en general en cualquier época del año, evita los patés, especialmente los caseros y refrigerados.

Los expertos señalan que se puede comer paté en pequeñas cantidades y si éste ha sido procesado para su conservación o ha pasado por un proceso de temperatura ultra-alta. Por tanto, olvídate de los elaborados en casa.

Quizá os suponga un sacrificio sacar de la dieta todos estos alimentos, pero pensando en la salud del futuro bebé y en la vuestra además de la conciencia, lo mejor es tener estos consejos en cuenta sin dejar de disfrutar de buena compañía y otros miles de alimentos que podéis comer sin riesgo alguno esta Navidad.

¡Y no olvides consultar con vuestro especialista cualquier duda para disfrutar de todos los eventos sin peligro!

Consejos para dormir mejor

Es posible que tu barriga ya no te deje dormir bien y que las molestias que tienes te impidan descansar durante el día.

Si tu problema son los ardores de estómago o los gases, deberás evitar comer en exceso ciertos alimentos, sobre todo antes de dormir:

  • Legumbres, alubias, lentejas y garbanzos.
  • Verduras, en especial espárragos, lechuga, pimiento, coliflor o repollo;
  • Frutas como naranja, pomelo, limón, albaricoques, ciruelas, uvas.
  • Cereales (pastas integrales, avena, salvado de trigo, salvado de avena)
  • Edulcorantes artificiales que se encuentran principalmente en los refrescos, chicles y caramelos sin azúcar.
  • Harinas, azúcares y grandes cantidades de fibras
  • Exceso de lácteos, leches, yogures y quesos.

El hecho de comer deprisa, masticar con la boca abierta o beber por una pajita también pueden provocarte gases.

Puede que te impida dormir bien el dolor de espalda o el no encontrar la postura adecuada. Las mejores posturas durante el embarazo, sobre todo a partir de este mes que tu barriga ya tiene un tamaño considerable son:

  • De lado con una almohada entre las piernas: así evitarás que el peso de una pierna caiga sobre otra y te ayudará a mantener recta tu espalda.
  • Acostada sobre el lado izquierdo: esta posición favorece la llegada de la sangre a la placenta y por tanto que lleguen al bebé mayores cantidades de oxígeno y nutrientes.
  • Tronco elevado: esta posición es ideal para evitar la acidez, los mareos o la congestión nasal. Puedes colocarte unos cojines para apoyar la espalda y tenerla el cuerpo elevado.
  • Con los pies más elevados: si tienes piernas hinchadas o sufres de varices o calambres la mejor postura es aquella en la que tus pies están más elevados usando por ejemplo una almohada para mantenerlos en alto.

Preparando las cositas del bebé

Aunque aún es pronto para comprar ahora que ya sabes el sexo de tu bebé seguro que te hace ilusión tener alguna cosita de ropa, aunque sea unos patucos o sus primeros baberos. O quizá te encapriches con un vestido hermoso que has visto en rebajas y crees que le sentará genial a tu hija. No está mal que aproveches las épocas de ofertas ni tampoco que compres algunas prendas, pero no te pases porque luego crecen rápido y no te da tiempo a usarla, además te harán muchos regalos cuando nazca el bebé y ahorrarás mucho en gastos de este tipo.

Lo que sí puedes hacer es ir preparando su habitación, comprando los muebles imprescindibles como la minicuna o el moisés, la cómoda o la bañera.

Si tienes pensado pintar, es mejor que lo haga tu marido o le pidas a alguien el favor porque a estas alturas es conveniente que evites olores fuertes como los de la pintura o el barniz. Si vas a hacerlo tú misma, usa guantes, mascarilla y cubre tus brazos y piernas para proteger tu piel.

No te olvides tampoco de ventilar bien la habitación durante unas horas y por supuesto, no dormir en ella. Cuando nazca el bebé debe estar todo bien seco y sin olores, con lo cual, si tienes pensado que duerma en su habitación desde el principio, no dejes la pintura para el último momento.

También puedes ir mirando carritos para bebés y comparar las diferentes marcas y modelos que hay para saber con más exactitud cuando vayas a una tienda.

El embarazo y el sol

El sol aporta grandes beneficios (bienestar, fortalecer huesos, aporte de Vitamina D) si se toma con precaución y la protección adecuada, pero en el embarazo hay que tener especial cuidado para evitar sobre todo las quemaduras y la aparición de manchas, ya que la piel es más sensible en esta etapa.

Es normal que en verano o época de calor te apetezca ir a la piscina o a la playa y no tienes por qué dejar de hacerlo, siempre y cuando sigas algunos consejos básicos:

  • Evita las horas centrales del día (a partir de las 12 de la mañana hasta las 5 de la tarde, más o menos o cuando el sol está más alto).
  • Utiliza crema protectora. Debes aplicar una adecuada a tu fototipo de piel y repetir la aplicación cada 2 horas o después de cada baño.
  • No tomes el sol en exceso. Un ratito tumbada sol con protección, dando un paseo por la playa o leyendo un libro no es malo. Pero no te pases con el tiempo de exposición.
  • Usa gorro, gafas y ropa ligera y clara. Si vas a pasar tiempo al sol, es mejor que estés protegida.

PREGUNTAS FRECUENTES

  • ¿Es buen momento para hacerme una ecografía 4d?

Es el momento ideal porque ahora tu bebé ya tiene una forma más parecida a la que tendrá al nacer. Si te hace mucha ilusión, acude a un centro especializado y si tienes suerte podrás ver con más claridad la carita de tu bebé, que a estas alturas ya sabes si es niño o niña.

  • ¿Puedo mantener relaciones sexuales en un estado tan avanzado?

Si no hay ningún problema ni tienes un embarazo de riesgo o te han recomendado reposo, no tienes por qué abandonar el sexo con tu pareja. De hecho, algunos estudios científicos señalan los beneficios de las relaciones sexuales para la pareja, pero como siempre, dependerá de ti, de cómo te encuentres tanto física como anímicamente.

  • He engordado muy poco, ¿cuánto debo pesar?

Si no has cogido mucho peso, no tienes por qué preocuparte. Hay mujeres que por su fisionomía y el tipo de embarazo que llevan, apenas engordan. Si las pruebas y ecografías indican que todo está bien, no hay problema. Lo importante es que tu bebé vaya ganado el peso suficiente para salir.

Lo más habitual es que a estas alturas ya hayas engordado entre 6 y 8 kilos, pero si no es así y es más o menos, no es necesariamente síntoma de que algo vaya mal.

Mito del mes: los ardores y el pelo

Una de las creencias más extendidas sobre el embarazo es la relación de los ardores estomacales que tiene la mamá y la cantidad de pelo que tendrá el bebé.

Ya hemos explicado cuáles son los motivos de la aparición de esos ardores y cómo puedes aliviarlos, evitando ciertas comidas, cenando tarde justo antes de dormir o acostándote con el tronco y cabeza más elevados.

Pero, olvida ese mito de que tu bebé tendrá más o menos pelo porque es tan absurdo como el de la forma de la barriga que comentábamos en el cuarto mes.