OCTAVO MES DE EMBARAZO (SEMANA 29-32)

¡Qué nervios y que ilusión al mismo tiempo! La combinación de ambas sensaciones es normal en esta última etapa, cuando apenas quedan unas semanas para recibir al bebé.

En estos momentos, su peso es aproximadamente la mitad del que tendrá al nacer y ya está colocándose para el alumbramiento.

A partir de ahora, debes estar alerta antes cualquier síntoma que pueda suponer una amenaza de parto prematuro. Aunque hay bebés que han nacido con este tiempo, lo ideal es que tu embarazo sea término (a partir de las 37 semanas de gestación).

Cambios en tu cuerpo

Si aún no habías notado las contracciones que te contábamos en los meses previos, conocidas como Braxton-Hicks, ahora seguro que empiezas a percibirlas. Esto ocurre porque el útero se está preparando para el parto y debes controlar que no sean fuertes y que no aparezcan más de 5 veces en una hora, porque podrías correr riesgo de parto prematuro.

Cada vez estás más cansada y el tamaño de tu vientre te impide descansar bien, moverte o realizar actividades cotidianas que hasta ahora estabas haciendo con normalidad. Los dolores, tanto de espalda como de piernas, también son más intensos que antes.

Tu médico o matrona estará controlando el peso que has ganado, que entre el feto, la placenta el útero, líquido amniótico y tus pechos, puede rondar los 8 kilos más o menos.

Lo que también notarás es que tienes ganas de orinar con más frecuencia y estás más estreñida. Esto se debe a que el bebé ocupa más espacio y tu vejiga e intestinos están más apretados.

Tu bebé ya puede estar colocado boca abajo para el momento del parto. Si ya está posicionado, tú notarás tus caderas y pelvis más anchas y caminar será más incómodo.

Desarrollo del bebé

Tienes un bebé de más de 44 cm y que pesa casi 2 kilos o algo menos (unos 1,8 kg).

Su sistema nervioso central sigue evolucionando y se forman sus neuronas olfativas que le permiten percibir olores más fuertes. Respecto a los huesos del cráneo aún no se han cerrado ni lo harán hasta el año más o menos pero su cabeza se sigue desarrollándose para acomodar el cerebro.

Ya se aprecian sus uñas por encima de los dedos. ¡Verás cuando salga qué largas las tiene! El lanugo, ese pelo que cubría su cuerpo están empezando a caer, aunque a veces, si sale antes de tiempo, puede apreciarse en algunas partes del cuerpo como las orejas.

Su piel está menos arrugada y más pálida porque está acumulando grasa.

Es curioso cómo puedes notar el hipo de tu bebé cuando traga líquido amniótico y también que los movimientos ahora son como espasmos en lugar de patadas ya que no tiene casi espacio para moverse dentro del útero.

Es un buen momento de ponerle música al bebé o hablarle porque sus sentidos están muy desarrollados y distingue entre luz y oscuridad y ruido y silencio.

Pruebas médicas

Por norma general y si no te la han hecho antes en una clínica privada, la Seguridad Social realiza una ecografía del tercer trimestre este mes. En esta prueba se detecta:

  • El crecimiento del feto
  • Su posición dentro del útero
  • La cantidad de líquido amniótico que tienes
  • El estado de maduración de la placenta

Junto a la ecografía te harán una analítica de sangre y otra de orina para certificar que todo está bien y que no tienes ninguna infección.

Algunos médicos recomiendan vacunarse contra algunas enfermedades para evitar problemas en el bebé, como la gripe o la tos ferina, pero será tu especialista quién te indique si debes hacerlo, así como las ventajas e inconvenientes que tienen las vacunas.

Ya puedes ir buscando clases de preparación al parto o practicar algunos ejercicios para las zonas del cuerpo que tendrán que trabajar para que nazca el bebé.

¡Menudo pelazo tienes ahora!

Afortunadamente, no todos los síntomas que tienes en este periodo son molestos. El embarazo también tiene sus ventajas para nuestro cuerpo. Una de las mejores consecuencias del cambio hormonal que estás sufriendo es el cabello, que lo notarás más abundante y voluminoso.

Tu pelo luce ahora más bonito que nunca y si lo tienes graso, quizás ahora no necesites lavarlo con tanta frecuencia como antes.

Disfruta de ese pelazo ahora y durante la lactancia porque después volverá a su estado natural e incluso notarás una caída abundante unos meses después del parto que luego recuperarás.

¿Sigues con ardores? Se pueden aliviar

Ya sabes por qué tienes ardores, especialmente cuando te vas a dormir. Algunas mujeres se encuentran muy molestas por este motivo y son muy frecuentes las consultas médicas pidiendo ayuda para aliviar esta consecuencia del embarazo.

Tu médico te ayudará a que pases mejor esos ardores y podría recomendarte lo siguiente:

  • Comer menos cantidad pero con más frecuencia. No llenes mucho tu estómago porque se dilatará y hará que la comida regrese al esófago y se produzcan los ardores.
  • Evita comer alimentos ricos en grasas y especias, bebidas excitantes como el café o el té.
  • El tabaco y el alcohol además de los riesgos que conlleva para el feto también son malos para esta molestia.
  • Un vaso de leche antes de irte a la cama te calmará los ardores. A algunas mujeres les alivia y a otras sin embargo les calma un rato, pero enseguida vuelven a sufrir acidez. Por probarlo no pierdes nada.
  • No comas tumbada sino lo más incorporada posible para dificultar que el ácido pase al esófago.
  • Lava bien los alimentos antes de consumirlos. Así eliminas sustancias que pueden activar los jugos gástricos.
  • Duerme con el tronco y la cabeza más elevados que el cuerpo, a distinto nivel del esófago y estómago.
  • Las infusiones como la manzanilla pueden aliviarte, pero no olvides preguntar antes a tu ginecólogo por si hubiera alguna contraindicación.
  • Pregunta a tu médico si puedes tomar algo para aliviar los ardores o si por el contrario está contraindicado. ¡No se te ocurra automedicarte sin consultar con él!

Baja por maternidad. Si estás cobrando el paro, también tienes derecho

Si tu embarazo sigue su curso con normalidad a estas alturas continuarás trabajando, según el tipo de empleo que tengas y si no te han recomendado reposo o te han dado la baja por riesgo durante el embarazo.

La baja por maternidad como tal comienza el día del parto y supone un descanso de 16 semanas ininterrumpidas en caso de embarazos simples, ampliables en partos múltiples, hospitalización o discapacidad del recién nacido, en dos semanas más a partir del segundo hijo.

Sin embargo, podrás adelantar ese descanso hasta 10 semanas antes de la fecha prevista para el parto.

¿Cuánto cobrarás durante ese período?

La prestación económica es la equivalente al 100% de la base reguladora. En caso de que tengas más de un bebé se reconocerá un subsidio especial por cada hijo, a partir del segundo.

Si estás cobrando una prestación por desempleo (paro) cuando des a luz, tendrás que detener el pago del paro para iniciar la baja maternal, de la que se encarga la Seguridad Social. Una vez terminada la baja por maternidad, tendrás que reactivar la prestación por desempleo de nuevo en los 15 días hábiles siguientes. Tendrás derecho a la misma cantidad y tiempo que te restaban antes del parto.

¿Y si tu contrato finaliza durante la baja maternal?

Si acaba tu contrato laboral durante el tiempo que te corresponde de baja maternal (16 semanas) podrás seguir cobrando la prestación hasta que acabe ese plazo.

Una vez que termine tu baja por maternidad, tendrás que solicitar la prestación por desempleo correspondiente si tienes derecho a ella, en el plazo de 15 días hábiles desde la finalización de la prestación por maternidad.

 

Mito del mes: el mismo parto que tu mamá

¿Te han dicho ya eso de: “si tu madre tuvo un parto de cesárea, el tuyo será igual, o si por el contrario fue un parto rápido y sin puntos, a ti te ocurrirá lo mismo”?

No hagas ni caso porque esto es un mito sobre el embarazo sin ninguna base científica.

Cada parto es diferente y cada mujer también. de hecho, hasta que llega el momento, no suele saberse cómo será el parto de cada una por las complicaciones imprevisibles que puedan surgir.

Preguntas frecuentes

Las preguntas que se hacen muchas mamis en esta etapa son:

  • ¿Puedo viajar estando de 8 meses?

No se recomiendan viajes largos a estas alturas de la gestación no solo por los riesgos del bebé sino de la mamá, que estará ya muy incómoda.

Algunas compañías aéreas exigen certificados médicos para viajar y no te dejarán hacerlo si no lo presentas y aseguras tus buenas condiciones.

Si quieres más información sobre este asunto, entra aquí y podrás ver los consejos de viajar en diferentes medios de transporte, sus ventajas e inconvenientes.

  • ¿Puedo vacunarme contra la gripe en el octavo mes de embarazo?

Uno de los grupos de riesgo a los que se les aconseja la vacuna de la gripe son las embarazadas, así es que la respuesta suele ser sí. Si el médico lo considera oportuno y no lo has hecho antes, no hay problema en hacerlo ahora. Será él quién te indique los pros y contras de la vacunación en este mes.

  • Tengo un flujo abundante y de color blanco, ¿es normal ahora?

Sí, es totalmente normal y puede ser parte del tapón mucoso que comienza a desprenderse por la presión que ejerce el feto al colocar la cabeza sobre el cuello del útero. Normalmente, el tapón mucoso continúa regenerándose hasta que el bebé está listo para nacer.